Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Todos los oficios son difíciles.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Marido rico y necio no tiene precio.
Quien siembra, siega.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Escatimar y dar a putas.
La naturaleza proveerá.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
A lo que no puede ser paciencia.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Mente sana, cuerpo sano.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Como pecas, pagas.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Ni las ideas ni la ciencia, se asimilan con violencia.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Quien la junta preside, casi siempre es quien decide.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Ese baila al son que le toquen.