Comamos y amemos, y no nos engañemos.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Día de agua, taberna o fragua.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Saber más que Merlín.
Amor no quita conocimiento.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
¡A darle que es mole de olla!
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Las damas al desdén , parecen bien.
Casa no hará, quien hijos no ha.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
No dar ni recibir, sin escribir.
Las paredes oyen.
Primero son los presentes que los ausentes.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Vale más tener que no desear.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
A creer se va a la iglesia.
Guardas bien y no sabes para quien.
A jugar y perder, pagar y callar.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Hacer una cosa en un avemaría.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Atender y entender para aprender.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El mucho joder empreña.
Palabra dada, palabra sagrada.
El gozo en el pozo.
Juegos de manos se van al culo.
Sé osado y serás afortunado.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.