¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Estar en tres y dos.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Sacar los trapos al sol.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Perros y gatos, distintos platos.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
La fortuna a los audaces ayuda.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
No hay duelo sin consuelo.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Todos son unos, muertos y difuntos.
En gran casa, gran gasto se amasa.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
A llorar al cuartito.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Al saber lo llaman suerte.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
En el refugio del otro vive cada uno
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
La manzana podrida pierde a su compañía.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.