Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
El buen alimento cría entendimiento.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Están cortados por la misma tijera.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
No hay don sin din.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Más vale loco que necio.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Barbas mayores quitan menores.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Al son que te tañan, a ése baila.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Este se mete como Juan por su casa.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Cada loco con su tema.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
A caballo ajeno, espuelas propias.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Mal hace quien nada hace.
Las deudas de juego son deudas de honor.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Pobreza no es vileza.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
¿Mirón y errarla?.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.