Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Cuídate del amigo al que has ofendido
En el medio está la virtud.
La mar que se parte, arroyos se hace.
La ocasión es la madre de la tentación.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Un real de deuda, otro acarrea.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
¿Y si somos los mejores, bueno y que? (Ante cualquier actividad deportiva).
A la moza y a la parra, álzala la falda.
El inferior paga las culpas del superior.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Cerrado a cal y canto.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Como es la madre, así es la hija.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Favor con favor se paga
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Sustos y disgustos matan a muchos.
A este son, comen los del ron, ron.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos