Le dan la mano, y se coge el codo.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Juego de manos, rompedero de ano.
El amor, de necios hace discretos.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Cara de beato y uñas de gato.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Hay desgracias con suerte.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Necio por natura y sabio por lectura.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Cada uno habla como quien es.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
La ocasión asirla por el guedejón.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Mucho ruido y pozas nueces.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
A la par es negar y tarde dar.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Vida bien concertada, vida holgada.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Un asno siempre da las gracias con una coz.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Andar y callar, eso es negociar.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El interés es más fuerte que el amor.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.