El que no te ama, burlando te difama.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Quitar la leña debajo de la caldera.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Lo escrito, escrito esta.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Reniego de señora que todo lo llora.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
En el pedir no hay engaño.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A cada cabeza, su seso.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
El maestro sabe lo que hace.
El que no aprende es porque no quiere.