Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Más obrar que hablar.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Dios castiga, pero no ha palo.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Faldas largas, algo ocultan.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El que no se fía, no es de fiar.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Pa' todo hay fetiche.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Olvidar una deuda no la paga.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Todos los plazos se cumplen.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quien siempre adula se quema las mangas
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.