Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
El buen hijo a su casa vuelve.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El que espera desespera.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Mujer Besada mujer ganada.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Dos capitanes hunden la nave.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Buena olla y mal testamento.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Serio como perro en bote.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Iglesia, o mar, o casa real.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Mucho sabe quien callar sabe.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Dios da frío según la ropa.
El que se escusa, se acusa.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Tu hablar te hace presente.
Por lo demás, paciencia y barajar.
A secreto agravio, secreta venganza.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
La ignorancia es abuela del saber.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Su ladrido es peor que un mordisco
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
De tus herederos, sé tu el primero.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.