Todos dan consejo y pocos lo toman.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El mono vestido de seda mono se queda
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
No se puede mamar y protestar.
Pasará, sea lo que sea.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Hacer enseña a hacer.
Del necio, a veces, buen consejo.
Rey determinado no ha menester consejo.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Orejas de burro.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
La muerte nos iguala a todos.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Plata en mano, culo en tierra.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
La mano que no puedes morder, bésala.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Al buen callar, llaman Santo.