Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
No dar su brazo a torcer.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Mucho ayuda el que no estorba.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
A tal amo tal criado.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Sigue los impulsos de tu corazón
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Niño mimado, niño mal educado.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
El que sigue la caza, ése la mata.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Fíate del santo y no le prendas vela.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
De refrán y afán pocos se librarán.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Manda, manda, Pedro y anda.
Divide y vencerás.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Quien tuvo, retuvo.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.