La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Lección dormida, lección aprendida.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Más vale odiado que olvidado.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Del favor nace el ingrato.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Muerte deseada, vida prolongada.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
pajero como tenedor de oveja.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
La necesidad hace maestros.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El pecado te acusa.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Las damas al desdén , parecen bien.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.