O Cesar, o mierda.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Cuando dude, no saludes.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Sin padrino no hay bautizo.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
El uso es maestro de todo.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Sirva de algo mientras se muere.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El temor modifica tu conducta.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A cada rey su trono.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Mucho saber, menos ignorar es.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Día nublado engaña al amo y al criado.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.