El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
La abundancia da arrogancia.
Tragando aunque sea saliva.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Bandera vieja, honra capitán.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Buena condición vale más que discreción.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Pedir las perlas de la virgen.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Si ofendes serás ofendido
A hija casada, los yernos a la puerta.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Buena vida si refrenas tu ira.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
La más cauta es tenida por más casta.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
A tal señor, tal honor.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
No hagas bien sin mirar a quien.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
A misa, no se va con prisa.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Por unas saludes, no te desnudes.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.