Noviembre y enero, tiene un tempero.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Más sabe una suegra que las culebras.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Ni es carne, ni es pecao.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Jamás digas: nunca jamás.
Ocio, ni para descansar.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Una y no más Santo Tomás.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
En caso de duda, la más tetuda.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Don Din nunca parece ruin.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Quien no tiene quiere más.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Hormigas con ala tierra mojada.
Date buena vida, temerás más la caída.
Al higo por amigo
Libro prestado, libro perdido.
Música y flores, galas de amores.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.