Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Otoño entrante, barriga tirante.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Lo que se ve, se aprende.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Olla reposada, no la come toda barba.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
A barba muerta, poca vergüenza.
Costumbre mala, desterrarla.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Buena madera, buen oficial espera.
Robles y pinos, todos son primos.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Cortesías engendran cortesías.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Quien te ha visto y quien te ve.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Ni agradecido ni pagao.
No hay pero que valga.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Los compañeros de cama se escogen de día
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Más vale tarde que nunca.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Niños y viejos, todos son parejos.
A la que parió harto no la engaña un parto.
El buen vino, venta trae consigo.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Quien más tiene, menos suelta.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
A mala suerte, envidia fuerte.