Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Cada día verás quien peque y pague.
Hasta la belleza cansa.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Bueno está lo bueno.
Por unas saludes, no te desnudes.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Cada cosa nace para su semejante.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
El vino no tiene vergüenza.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Antes de meter, prometer.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Loro viejo no aprende a hablar.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Buena condición vale más que discreción.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
En casa pobre no hay mujer buena.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Más honor que honores.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Belleza de cuerpo no se hereda
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Boca con duelo, no dice bueno.
El vino abre el camino.
Amigo que no da, poco me importa ya.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
El buen hijo a su casa vuelve.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.