Mayo ventoso, año hermoso.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Nadie da lo que no tiene.
Toma y daca.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
La esperanza mantiene.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Una sola vez no es costumbre.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Difama, que algo queda.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Parecer uña y carne.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Hace más la raposa que la curiosa.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Para que no se espante el borrico por delante.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Ande o no ande, la burra grande.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Más viejo es el viento y aún sopla.
La virtud loada, crece.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Nadie ha visto el día de mañana.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.