Si no es gato, es gata, y si no, gatito.
No coma cuento coma carne.
A más beber, menos comer.
Las piedras no hablan.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Andar el tiempo y vernos hemos.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
No con quien naces, sino con quien paces.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Con putas y bretones pocas razones.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Casarás y amansarás.
El que es pendejo ni de dios goza.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.