Cabello luengo y corto el seso.
Dios castiga sin dar voces.
Para aprender, nunca es tarde.
Quien hace, aplace.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Flaco hombre, mucho come.
Donde comen dos comen tres.
Lo que sea que suene.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Es mejor callar que con tontos hablar.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Más obrar que hablar.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Camina como viejo y llegarás como joven.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Lo hermoso, a todos da gozo.
A lo hecho, pecho.
A consejo ido, consejo venido.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Bien ora quien bien obra.