A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Domingo, domingo, día de pingo.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Quien lee y escribe no pide pan.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Viejo con moza, mal retoza.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
A flores nuevas, afeite perdido.
Esto son habas contadas.
Culo veo, culo quiero.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Nada tiene al que nada le basta.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Blanco y en botella, leche.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
La vida del puerco, corta y gorda.
Casa de muchos, casa de sucios.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Lo que va viene.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Eso pasa en las mejores familias.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
Juego de manos, rompedero de ano.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Como poroto de la chaucha.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Chiquita, pero matona.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Coces de yegua, amor es para el rocín.