El burrito siempre busca pastito tierno.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Juntos en las duras y en las maduras.
En casa pobre, pocos cuentos.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
La moda no incomoda.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Julio, siega y pon tres cubos.
Grandotas aunque me peguen.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Pronto y bien no hay quien.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
A un fresco, un cuesco.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
El que nace postrero, llora primero.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Los de Morón como son, son.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Si no es Juan, es Pedro.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.