A la hija mala, dineros y casalla.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Al son que me tocan bailo.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
El buen hijo a su casa vuelve.
Entre bueyes no hay cornadas.
Por San Andrés, corderillos tres.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Teta de noviciado.
Hijo de tigre sale pintado.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Ni tanto ni tan calvo.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Tal para cual.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
A los tontos no les dura el dinero.
Éramos pocos y parió la abuela.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Que chulo tu chucho colocho
Con ladrones y gatos, pocos tratos.