Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Éramos pocos y parió la abuela.
Gente castellana, gente sana.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Al son que le toquen bailan.
Neblina, del agua es madrina.
Los casados, casa quieren.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Pan no mío, me quita el hastío.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Gente pobre no necesita criados.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Atender y entender para aprender.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Palos con gusto no duelen.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Joven intrépido no deja memoria.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Campo bien regado, campo preñado.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Madre dispuesta, hija vaga.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Encima de la leche, nada eches.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
A chico pié, gran zapato.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.