Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
A mucho vino, poco tino.
A la vejez, cuernos de pez.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Hijo de gato caza ratón.
Intimidades, solo en las mocedades.
Chica centella gran fuego engendra.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
No necesito niguas para ser tishudo.
Año de nieves, año de bienes.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Buena es la linde entre hermanos.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Hacienda de señores, se la comen los señores.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
La hija paridera, y la madre, cobertera.
A buey viejo, pasto tierno.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Tal padre, tal hijo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Blanco y mojado, sopas de leche.
No hay dos sin tres.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Amores nuevos olvidan los viejos.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Amor de asno, coz y bocado.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Hermano ayuda y cuñado acuña.