Allá ellos que son blancos y se entienden.
A cama chica, echarse en medio.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
A cazuela chica, cucharadica.
Hablar a tontas y a locas.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Necios y gatos son desconfiados.
Perros y gatos, distintos platos.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Cama de novios no la tienen todos.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Baños, hasta los cuarenta años.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Viejos los cerros y reverdecen
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Pedo con sueño no tiene dueño.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Al potro que le alabe otro.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.