El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Ni cenamos ni se muere padre.
Chico pueblo, grande infierno.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Haber muchos cocos por pelar.
Ayunar, o comer truchas.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Idos y muertos, olvidados presto.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Ocurre en las mejores familias.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Chupar de la teta.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Necio es quien con necios anda.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Pan tierno, casa con empeño.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Favor con favor se paga
Manda, manda, Pedro y anda.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Putas y frailes andan a pares.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Cuando seas padre comeras huevos.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Abrojos, abren ojos.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.