Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
La oprtunidad la pintan calva.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
A la vejez aladares de pez.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Desbarata hasta un balín.
La muerte regalos no prende.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Mano que te da de comer no has de morder.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Vecina de portal, gallina de corral.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Palabra de cortesano, humo vano.
Las desgracias no vienen solas.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Bailando con la más fea
En guerra avisada no muere gente.
No te acostumbres a lo que no dure.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Nadie está contento con su suerte.
Llagas viejas, tarde sanan.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Costumbre mala, desterrarla.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.