Inútil como cenicero en moto.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Hablando mal y pronto.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Al mal tiempo, buena cara.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Quien no madruga, no caza boruga.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Lo barato cuesta caro
Los celos son malos consejeros.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Buena vida, padre y madre olvida.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
A falta de manos, buenos son los pies.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Todavía aguas corren profundamente.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
No existen desgracias razonables
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.