Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
No hay caldo que no se enfríe.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Ahora adulador, mañana traidor.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Quien prestó, perdió.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Cazador, mentidor.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Perro que ladra no muerde.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Mala olla y buen testamento.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.