Quien mucho escucha, su mal oye.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Piedra que rueda, no crea moho.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Bota vacía la sed no quita.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Acometer hace vencer.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Guerra avisada no mata soldado.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Vencer no es vergonzoso
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Un ruin ido, otro venido.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Quien sabe adular sabe calumniar.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Dedo encogido, no rebaña el plato.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
No vale un ardite.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Cojo con miedo, corre ligero.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Dádiva forzada no merece gracias.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Con el ingrato, no tengas trato.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
A lo que no puede ser paciencia.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Hay confianzas que dan asco.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.