Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Cinco: por el culo te la hinco.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Madurar viche.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Para aprender, perder.
Es el tercero en discordia.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Vino sacado hay que gastarlo.
Nadie se meta donde no le llaman.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Una buena mañana hace buena la jornada.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Las cosas en caliente pegan.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.
Hacerse el sueco.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
No dar pie con bola.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A amante que no es osado, dale de lado.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Quien virtudes siembra, fama siega.
De una mentira ciento se derivan.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.