Amor forastero, amor pasajero.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Tu hablar te hace presente.
Esto es pan comido.
Por la plata baila el mono.
Amor de dos, amor de Dios.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
A diente cogen la liebre.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Septiembre frutero, alegre, festero.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
La carta, corta, clara y bien notada.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
A veces perdiendo se gana.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Gran tocado y chico recado.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
El hablar bien, poco cuesta.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Favor publicado, favor deshonrado.
En otoño la mano al moño.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La buena uva hace buena pasa.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Para prosperar, madrugar.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.