La lealtad se paga.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Bien casada, o bien quedada.
Casarás y amansarás.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Hacerse de la vista gorda.
Dinero de canto, se va rodando.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Cuenta y razón conserva amistad.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
El dinero hace al hombre entero.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Juramento, juro y miento.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Estrenar casas y domar potros, otros.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Atender y entender para aprender.
Al mal dar, tabaquear.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El amor, de necios hace discretos.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.