Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Ir de trapillo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Amistad de juerga no dura nada.
Cada dueño tiene su sueño.
Cuanto más amistad, más claridad.
A burlas, burlas agudas.
Feria de loco es el mundo todo.
Lo que haces, encuentras.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Lo de balde es caro.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Dar el consejo y el vencejo.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Lo que bien empieza, bien acaba.
A chico caudal, mala ganancia.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Bien convida, quien prestó bebe.
A malos ratos, buenos tragos.
Sol puesto, obrero suelto.
Real ahorrado, real ganado.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Hablando se entiende la gente.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Antes de meter, prometer.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Breve habla el que es prudente.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.