Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
No dar ni recibir, sin escribir.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Esperanza que consuela, que no muera.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Mata, que Dios perdona.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Al mal circo le crecen los enanos.
De buena casa, buena brasa.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
A quien presta nada le resta.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
El día más claro llueve.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
De buena semilla, buena cosecha.
La alegría en el alma sana se cría.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Pasado el tranco, olvidado el santo.