Hacer de necesidad virtud.
Ocio, ni para descansar.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
La vida es un juego.
Tranquilidad viene de tranca.
Todo en la vida tiene su medida.
Amor de dos, amor de Dios.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
La prudencia nunca yerra.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Obra común obra de ningún.
La suavidad domina más que la ira.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Para bruto no se estudia, se nace.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
El vino y la verdad, sin aguar.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Parecer uña y carne.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El papel que se rompa él.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Dios sabe lo que hace.
La vida es una sorpresa continua
El tiempo lo arregla todo
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
La necesidad agudiza el ingenio.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Haber de todo, como en botica.
Iglesia, o mar, o casa real.