Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
La virtud loada, crece.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La música calma a las fieras.
Dios nos libre de un ya está hecho.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Bienes y males, a la cara salen.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
El mundo es de la gente activa
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Ni es carne, ni es pecado.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
La diligencia es la madre de la buena forma.
De día y con sol.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Como es la mujer, así es la casa.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Luna con cerco, lluvia y viento.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Amor, viento y ventura, poco dura.
No jales que descobijas.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El trabajo ennoblece.
La muerte todas las cosas iguala.
Riqueza vieja es la nobleza.
Aquí paz y en el cielo gloria.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
El tiempo es el mejor consejero
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Julio, lo verde y lo maduro.
Ruego y derecho hacen el hecho.
La paciencia es la llave del paraíso.