Educación y pesetas, educación completa.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Niebla en verano, norte en la mano.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Menos pregunta Dios y más perdona.
La razón la tiene Sansón.
Dios aprieta pero no ahoga.
Una abeja no hace colmena.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A ruin, ruin y medio.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
De todas maneras, aguaderas.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
La pisada del amo, el mejor abono.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La caza y los negocios quieren porfía.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
No con quien naces, sino con quien paces.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.