De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Cara de beato y uñas de gato.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Hacer la del humo.
Hablen cartas y callen barbas.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Al mal tiempo, buena cara.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
A escote nada es caro.
Bebes vino, no bebas el seso.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
A barba muerta, poca vergüenza.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Necio que sabe latín, doble rocín.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Gran constipado, culo apretado.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
A palabras necias, bofetones.
El que no mira, suspira.
Ojo por ojo, diente por diente.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Las apariencias engañan.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.