No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Hacer la plancha.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Sin segundo, no hay primero.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Caballo que alcanza, pasar querría.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Saber amar es mucho saber.
Ara bien y cogerás trigo.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
La muerte regalos no prende.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Hijo solo, hijo bobo.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
El mucho joder empreña.
Un yerro, padre es de ciento.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
La que da beso da d'eso.
A la prima, se le arrima.
El lo que se pierde, se aprende.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Pedir las perlas de la virgen.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.