Hacer la del humo.
Si vas a morir, muere llenito.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Febrero, cebadero.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
De casas y de potros que lo hagan otros.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Más barato es cuidar que edificar.
Antes me muero que prestar dinero.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Que lo mate Dios que lo crió.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La verdad padece, pero no perece.
Persevera y triunfarás.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Ganar, poco vale sin guardar.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
El que come y no da, atragantado morirá.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Haber de todo, como en botica.
Boda mojada, novia afortunada.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.