De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Hacerse el de la oreja mocha.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Nada puede dar quien nada tiene.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Jugar la vida al tablero.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Bienes y males, a la cara salen.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Ocurre en las mejores familias.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Hierba segada, buen sol espera.
A bien obrar, bien pagar.
La ocasión es la madre de la tentación.
La suerte y la muerte no escogen.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
En enero, el besugo es caballero.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
De buena semilla, buena cosecha.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Nadie se muere en la vispera.
Fía poco y en muy pocos.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Írsele a uno el santo al cielo.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.