El brasero, llega mejor a los primeros.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
A la par es negar y tarde dar.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Sé osado y serás afortunado.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
El que llega tarde, no bebe caldo
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
El que no cojea, renquea.
A burra nueva, cincha amarilla.
El que de joven corre, de viejo trota.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Nadie se hace rico dando.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El buen vino resucita al peregrino.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
La primavera la sangre altera.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Estar en tres y dos.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Matar dos pájaros de un tiro.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Hablar bajo y obrar alto.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.