La más cauta es tenida por más casta.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
La mujer casta esta siempre acompañada.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
La mujer hermosa es peligrosa.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.