La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
La mujer y la vaca, con día para casa.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Las putas que hay en Madrid son todas de la Ribera: de Quintana, de Sotillo, de Gumiel y La Aguilera.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La zorra se conoce por la cola.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Mala noche y parir hija.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Moza de Burgos, tetas y culo.