Su ladrido es peor que un mordisco
Quien hace, aplace.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El sabio calla, el tonto otorga.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Hijos casados, duelos doblados.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Los extremos se tocan.
Viejo con moza, mal retoza.
A cama chica, echarse en medio.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Buey viejo asienta bien el paso.
Soltero maduro, maricón seguro.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
El diablo nunca duerme.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Bolsa llena, quita las penas.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Hay que poner remedio a tiempo.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
A veces perdiendo se gana.
Por donde pasa moja.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Gente de navaja, poco trabaja.
Peor está que estaba.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Ambicioso subido, pronto caído.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Cerrado a cal y canto.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.