Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El loco, por la pena es cuerdo.
Mal de muchos, epidemia.
Madre es la que cría, no la que pare.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Más da el duro que el desnudo.
Guagua que llora mama.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A palabras necias, bofetones.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Quien desparte lleva la peor parte.
No saber de la misa la media.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Las palabras se las lleva el viento.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
La gota que derramó el vaso de agua.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Reniego de señora que todo lo llora.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Lo imposible, en vano se pide.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Llagas viejas, tarde sanan.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.