Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Agua estantía, renacuajos de día.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
A persona lisonjera no le des oreja.
Al engaño, con engaño.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Detenerse después de probar un poco algo.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Quien nada pide, nada recibe.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
A buen salvo está el que repica.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Chocolate frío, échalo al río.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Nada con nada, total nada.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.