Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Cuatro ojos ven más que dos.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Pan ajeno, caro cuesta.
Mal huye quien a casa torna.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Nadie da sino lo que tiene.
Parece hormiga y es avispa.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Donde comen cuatro comen cinco.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Paciencia y barajar.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
En hacer bien nunca se pierde.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.